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Días de gloria

Y no, no es el libro de Mario Conde, (aunque te recomiendo leerlo), hoy en este post voy a hablar de deporte, deportistas, de personas que “vivieron la gloria” o que estuvieron cerca, o todo lo contrario, su caso, su vida o su forma de entender el deporte son dignas de ser escritas y por ende, de ser leídas. 

Hoy hablamos de uno de los géneros literarios que más crecimiento ha tenido en los últimos años, miles de entrenadores y jugadores de cientos de disciplinas deportivas que han decidido, están decidiendo o decidirán en un futuro escribir su memorias o su peculiar forma de ver el deporte. 

El crecimiento ha sido tal, que incluso periodistas han sacado sus propios libros, otras personas han investigado casos y también han sacado libros con un éxito increíble, es más, existe una línea de expertos que buscan este tipo de casos, los investigan y sacan libros que generan admiración y/o debate. 

Un libro no deja de ser una forma de expresión, de explicar su forma de jugar, de entender el deporte que practican, de motivar a otras personas, de conseguir más reconocimiento dentro de un deporte, o simplemente es por no dejar que ciertas cosas o pensamientos queden en el olvido. 

Como habrás podido comprobar, los objetivos son múltiples y las posibilidades ilimitadas. Cada persona tendrá sus propios motivos y motivaciones, lo que es indudable es que el deporte genera emociones intensas, que hay miles de aficionados deseando conocer más y que se puede “atrapar” de una manera increíble a los lectores, con temas interesantes, experiencias, historias,… 

Por eso, este post te invita, seas deportista, analista, entrenador, periodista o un aficionado con ganas de lanzarte, tengas la misma valentía que se tiene para salir a una competición, a tirar un penalti, a correr una maratón, o a hacer lo que tengas que hacer para ganar, pero que lo apliques a la escritura, a hilvanar tus ideas, a pasar lo que piensas a una hoja en blanco, idea a idea, hasta que acabes. 

Porque cuando lo termines te darás cuenta que los días de gloria también pueden estar fuera de un terreno de juego…

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